Refugio de Paz y Naturaleza en el Norte de Mallorca
Un entorno incomparable
En el idílico valle de Aixartell, en Campanet, se encuentra una majestuosa residencia que encarna la armonía perfecta entre elegancia, serenidad y naturaleza. Con 46.000 m² de terreno virgen y 600 m² de vivienda, ofrece un oasis de calma absoluta donde el tiempo parece detenerse.
Arquitectura y materiales nobles
La casa combina piedra natural, suelos de mármol y roble, carpinterías de cedro y estanterías de pino alpino, fusionando tradición y diseño contemporáneo. La luz natural inunda cada estancia, realzando los techos altos y espacios amplios que transmiten calidez y amplitud.
Dormitorios de ensueño
Diez amplios dormitorios dobles, todos con baño y terraza privados, equipados con ventiladores de techo. La ropa de cama y las toallas, confeccionadas en lino y algodón 100%, se lavan con detergentes biodegradables, cuidando tanto del confort como del entorno.
Gastronomía y experiencias únicas
La gran cocina, totalmente equipada, invita a vivir experiencias culinarias excepcionales. Un chef local puede preparar creaciones mediterráneas con influencias de Oriente Medio y Asia, realzadas con hierbas del jardín botánico y productos frescos de la región.
Espacios de bienestar y creatividad+
La propiedad ofrece biblioteca, salas de masaje y meditación, y un amplio estudio de yoga, creando un ambiente ideal para el descanso, la inspiración o la práctica de bienestar.
Exteriores de ensueño
La naturaleza se siente en cada rincón: los sonidos de las aves y el rebaño de ovejas acompañan un horizonte de belleza inigualable. La piscina de 15 x 5,5 m domina las vistas del valle y las montañas, mientras las terrazas ofrecen espacios perfectos para desconectar y reconectar con la naturaleza.
Un refugio exclusivo
Este oasis íntimo y estimulante es ideal para artistas, escritores o amantes del bienestar que buscan un refugio donde la naturaleza, la creatividad y la elegancia se encuentran. Un lugar donde cada momento se convierte en una experiencia de vida única en Mallorca.

