Villa Exclusiva en Primera Línea de Playa con Vistas Espectaculares
Un enclave privilegiado junto al mar
En la idílica playa de Sant Pere se alza esta villa única, donde el sonido de las olas y la brisa marina definen el ritmo de cada día. Frente a la arena dorada y con acceso directo al mar, esta propiedad ofrece un entorno incomparable para disfrutar del Mediterráneo en su máxima expresión, ya sea practicando deportes acuáticos, paseando por la orilla o simplemente contemplando el horizonte desde la terraza.
Arquitectura y estilo colonial inglés
Con su elegancia atemporal, la villa conserva el encanto de las residencias coloniales inglesas: portones de madera noble, techos altos, lámparas de araña y una luz natural que envuelve cada estancia. Las amplias terrazas y porches invitan a disfrutar de largas sobremesas al atardecer, a leer bajo la sombra o a dejarse llevar por la tranquilidad del entorno.
Espacios amplios para toda la familia
Distribuida en tres niveles, la villa ofrece un total de siete dormitorios y cuatro baños, además de un aseo de cortesía y dos duchas exteriores. Con capacidad para hasta 12 personas, es el refugio ideal para grandes familias o grupos de amigos.
En la planta principal, destacan la luminosa cocina, el comedor y el salón con chimenea, todos con acceso directo a una espectacular terraza con vistas al mar y zona chill-out.
En el nivel superior, un dormitorio con baño en suite y una romántica torre mirador ofrecen un espacio íntimo con vistas panorámicas.
En la planta baja, un gran salón-comedor con horno de leña y barbacoa se convierte en el corazón de las reuniones familiares, acompañado de dos dormitorios adicionales y un amplio porche.
Jardín mediterráneo y vida frente al mar
La parte posterior de la propiedad alberga un amplio jardín mediterráneo, un remanso de serenidad que complementa la inmediatez del mar. Aquí, la familia puede disfrutar de momentos de calma, juegos al aire libre o cenas estivales bajo las estrellas.
Una villa irrepetible en una ubicación inigualable, donde cada día comienza con la luz del amanecer reflejada en el mar y termina con el susurro de las olas como banda sonora.

